free web hit counter

Archive for the 'Opera' Category

Ciao Caro Maestro

Luciano Pavarotti Salgo del letargo, para retomar la actividad con una triste noticia, como todos ya habréis  visto, murió Luciano Pavarotti.

Nos abandona uno de los grandes tenores del siglo XX, caracterizado por una voz luminosa, limpia, radiante y con un timbre increíble!.

Seguramente, uno de los más grandes tenores desde el mítico Enrico Caruso. Pero lo más reseñable, no es la pérdida de una gran voz, sino la persona. Pavarotti trasmitía bondad, sinceridad y alegría, encajaba perfectamente en el cliché del tenor orondo, y afable. Y creo que es  precisamente esto lo que le llevaba a conectar con el gran público.

A modo de recuerdo, os propongo escuchar el acto ‘Una Furtiva Lagrima’ de L’elisir d’amore de Donizetti. Pavarotti interpreta un Nemorino, ingenuo, bueno y con corazón. En este acto, Nemorino canta ‘Una furtiva lagrima’, mientras Adina le abandona, pensando que Nemorino ya no está interesado en ella.

Esta pequeña joya de Donizetti fue reestrenada en el Metropolitan Opera House de New York en 1904, debido a la admirable actuación de Caruso. Así que, vamos comparar a estos dos tenores escuchando su interpretación de esta pieza. Comenzamos por la interpretación de Caruso, una voz mucho más melancólica, que contrasta creo yo, con la soleada y alegre voz de Pavarotti. De verdad, dedicarle un par de minutos con atención, ambas interpretaciones son sublimes y creo que calan muy hondo.

Enrico Caruso
Luciano Pavarotti

Una furtiva lagrima
negli occhi suoi spuntò,
quelle festose giovani
invidiar sembrò.
Che più cercando io vo?
Che più cercando io vo?
M’ama, sì, m’ama, lo vedo, lo vedo!
Un solo istante i palpiti
del suo bel cor sentir!
I miei sospir confondere
per poco ai suoi sospir!
I palpiti, i palpiti sentir,
confondere i miei coi suoi sospir!

Cielo, si può morir…!
Di più non chiedo, non chiedo.
Ah! Cielo, si può,
si può morir…!
Di più non chiedo, non chiedo.
Si può morir… Si può morir d’amor!

Una furtiva lágrima
en sus ojos despuntó,
a aquellas alegres jóvenes
envidiar pareció.
¿Qué más voy buscando?
Me ama, sí, me ama, lo veo, lo veo.¡
Un solo instante los latidos
de su hermoso corazón sentir!
Mis suspiros confundir
por poco con sus suspiros.
Los latidos, los latidos sentir,
¡confundir los míos con sus suspiros!

¡Cielos, se puede morir…!
No pido más, no pido.
¡Ah! ¡Cielos, se puede, se puede morir…!
No pido más, no pido.
Se puede morir…
¡Se puede morir de amor!

Ciao Caro Maestro.